MANEJO DEL POLLO
DURANTE LA CRIANZA:
![]() |
| La buena crianza ayuda al buen rendimiento de los pollos |
Principios para lograr el mejor rendimiento, los pollos deberán ser llevados a la granja
de engorde lo antes posible, administrándoles alimento inmediatamente. Se les
debe proporcionar el ambiente correcto, manejándolo para satisfacer todos los
requerimientos de las aves. Durante los primeros 10 días de vida, el ambiente
de los pollos cambia del que tenían en la nacedora al que se les proporciona en
el galpón. Si existen deficiencias en el ambiente durante las primeras etapas,
se deprimirá el rendimiento tanto en ese momento como al final de la parvada.
Es necesario que las aves se adapten para establecer conductas saludables de
alimentación y consumo de agua, si se desea que alcancen todo su potencial
genético de crecimiento. Los pollos experimentan una serie de transiciones
críticas durante los primeros 7 a 10 días de vida, todas las cuales afectan la
manera como las aves reciben los nutrientes y es por ello que el manejo durante
este período es esencial para el óptimo rendimiento de la parvada. Durante las
últimas etapas de la incubación y cuando están recién nacidos, los pollos
reciben todos sus nutrientes de la yema del huevo (conocida también como saco vitelino), pero una vez en la granja se les ofrece el alimento iniciador en
forma de migajas tamizadas o minipelets utilizando los sistemas de comederos
automáticos y sobre hojas de papel en el piso de la nave. Tan pronto como el
alimento ingresa al intestino se movilizan los residuos del saco vitelino que
se encuentra dentro del abdomen y, si el pollo se alimenta con prontitud
después de nacido, recibirá con estos nutrientes un refuerzo de gran utilidad
para crecer.
Los residuos del saco vitelino proporcionan al animal una reserva
de anticuerpos protectores y nutrientes durante los primeros 3 días. La absorción
del saco vitelino precede al inicio del crecimiento y, por lo tanto, éste será
mínimo hasta que el ave comience a ingerir alimento. Lo normal es que el saco
vitelino se absorba rápidamente durante las primeras 48 horas y debe pesar
menos de un gramo a los 3 días de vida. Si algunos pollos no han comenzado a
comer durante 1, 2 o incluso 3 días, la parvada estará dispareja y su peso
promedio al sacrificio se verá reducido significativamente. Después de haber
encontrado el alimento al nivel del piso durante los primeros días de su vida,
los pollos ahora deberán encontrarlo nuevamente en los comederos automáticos,
sean de plato o de canal, entre los 4 y 6 días de edad. A continuación, las
aves deberán hacer frente al cambio de alimento de migajas o minipelets a la
forma de pelets, a los 10 días de edad. Es importante que estas transiciones
sucedan con la mayor facilidad posible para el pollo, pues de lo contrario el
rendimiento se verá afectado adversamente. Es importante que el alimento esté
accesible fácilmente en el sistema de comederos automáticos; por ejemplo, la
práctica de llenar completamente los comederos de plato con ración, estimula el
consumo. El uso de pelets de buena calidad a los 10 días de edad limitará el
impacto del cambio en la textura de la ración, en este momento. Si toda la
parvada se ha adaptado bien a todas estas transiciones y suponiendo que el
crecimiento no se vea impedido por factores ambientales ni nutricionales, el
peso a los 7 días debe ser de 4.5 a 5 veces superior al que los pollos
presentaban al día de edad. Es de gran importancia supervisar y registrar
(“monitorear”) rutinariamente el peso vivo a los 7 días de edad, tomando las
acciones correctivas necesarias si no se logra el objetivo. Las metas del
rendimiento se pueden encontrar en los Objetivos de Rendimiento del Pollo de
Engorde Arbor Acres La Calidad del Pollo Joven y su Rendimiento Final El
rendimiento final del pollo de engorde y su rentabilidad dependen de la
atención que se preste a los detalles a todo lo largo del proceso de
producción. Esto implica el buen manejo y la salud de las reproductoras, las
prácticas cuidadosas en la planta de incubación y la entrega eficiente de los
animales recién nacidos en términos de calidad y uniformidad. La calidad del
pollo puede verse influenciada en todas las etapas del proceso. Planeación La
calidad del pollo joven es resultado de la interacción del manejo, la salud y
la nutrición de las reproductoras, además del manejo del huevo durante la
incubación. Si la calidad del pollo es buena y se le proporciona la nutrición y
el manejo correctos durante la crianza hasta los 7 días de edad la mortalidad
deberá ser inferior al 0.7% y se podrá obtener con uniformidad el peso meta. Es
importante planear la recepción de las parvadas de engorde para minimizar el
efecto de las diferencias en la edad y/o el estado inmune de las parvadas de
reproductoras. Lo ideal es que cada parvada de pollo de engorde proceda de una
misma parvada de reproductoras, pero si es inevitable utilizar varias parvadas
de origen, éstas deberán tener la edad más similar posible. La vacunación de
las reproductoras debe elevar al máximo la protección que brindan los
anticuerpos maternales contra las enfermedades que ponen en riesgo el
rendimiento de la progenie (como la infección de la bolsa de Fabricio, la
anemia infecciosa y la reovirosis). Si el pollo es de buena calidad deberá
estar limpio después de nacer, parándose firmemente y caminando bien,
mostrándose alerta y activo. No debe haber presencia de malformaciones y el saco
vitelino debe estar completamente retraído, con el ombligo cicatrizado. Al
piar, los pollos deben reflejar su bienestar. Si la calidad del pollo es
inferior a lo deseable, es importante que el avicultor reporte esta situación a
la incubadora de manera oportuna, precisa, sistémica, específica y mensurable.
Si el manejo durante la crianza es incorrecto, esto empeorará los problemas del
pollo recién nacido. La planta de incubación y el sistema de transporte deben
asegurar lo siguiente: Administración de las vacunas correctas a todos los
pollos, a la dosis y en la forma adecuadas. Una vez sexados y vacunados, los
pollos se deben mantener en un área oscura con el ambiente correctamente
controlado, para que estén calmados antes del transporte. Los camiones de entrega
del pollo se deben cargar en plataformas con ambiente controlado y deben estar
previamente acondicionados para llevar los animales a la granja (Cuadro 1.1).
La hora esperada de entrega se deberá establecer anticipadamente para poder
descargar el pollo y colocarlo en la granja correctamente, tan rápido como sea
posible. Las aves deberán tener acceso al alimento y el agua lo más pronto
posible después de nacer.
No hay comentarios:
Publicar un comentario