viernes, 16 de septiembre de 2016

Crianza del pollo de engorde

MANEJO DEL POLLO DURANTE LA CRIANZA:

La buena crianza ayuda al buen rendimiento de los pollos
Principios para lograr el mejor rendimiento, los pollos deberán ser llevados a la granja de engorde lo antes posible, administrándoles alimento inmediatamente. Se les debe proporcionar el ambiente correcto, manejándolo para satisfacer todos los requerimientos de las aves. Durante los primeros 10 días de vida, el ambiente de los pollos cambia del que tenían en la nacedora al que se les proporciona en el galpón. Si existen deficiencias en el ambiente durante las primeras etapas, se deprimirá el rendimiento tanto en ese momento como al final de la parvada. Es necesario que las aves se adapten para establecer conductas saludables de alimentación y consumo de agua, si se desea que alcancen todo su potencial genético de crecimiento. Los pollos experimentan una serie de transiciones críticas durante los primeros 7 a 10 días de vida, todas las cuales afectan la manera como las aves reciben los nutrientes y es por ello que el manejo durante este período es esencial para el óptimo rendimiento de la parvada. Durante las últimas etapas de la incubación y cuando están recién nacidos, los pollos reciben todos sus nutrientes de la yema del huevo (conocida también como saco vitelino), pero una vez en la granja se les ofrece el alimento iniciador en forma de migajas tamizadas o minipelets utilizando los sistemas de comederos automáticos y sobre hojas de papel en el piso de la nave. Tan pronto como el alimento ingresa al intestino se movilizan los residuos del saco vitelino que se encuentra dentro del abdomen y, si el pollo se alimenta con prontitud después de nacido, recibirá con estos nutrientes un refuerzo de gran utilidad para crecer.
Los residuos del saco vitelino proporcionan al animal una reserva de anticuerpos protectores y nutrientes durante los primeros 3 días. La absorción del saco vitelino precede al inicio del crecimiento y, por lo tanto, éste será mínimo hasta que el ave comience a ingerir alimento. Lo normal es que el saco vitelino se absorba rápidamente durante las primeras 48 horas y debe pesar menos de un gramo a los 3 días de vida. Si algunos pollos no han comenzado a comer durante 1, 2 o incluso 3 días, la parvada estará dispareja y su peso promedio al sacrificio se verá reducido significativamente. Después de haber encontrado el alimento al nivel del piso durante los primeros días de su vida, los pollos ahora deberán encontrarlo nuevamente en los comederos automáticos, sean de plato o de canal, entre los 4 y 6 días de edad. A continuación, las aves deberán hacer frente al cambio de alimento de migajas o minipelets a la forma de pelets, a los 10 días de edad. Es importante que estas transiciones sucedan con la mayor facilidad posible para el pollo, pues de lo contrario el rendimiento se verá afectado adversamente. Es importante que el alimento esté accesible fácilmente en el sistema de comederos automáticos; por ejemplo, la práctica de llenar completamente los comederos de plato con ración, estimula el consumo. El uso de pelets de buena calidad a los 10 días de edad limitará el impacto del cambio en la textura de la ración, en este momento. Si toda la parvada se ha adaptado bien a todas estas transiciones y suponiendo que el crecimiento no se vea impedido por factores ambientales ni nutricionales, el peso a los 7 días debe ser de 4.5 a 5 veces superior al que los pollos presentaban al día de edad. Es de gran importancia supervisar y registrar (“monitorear”) rutinariamente el peso vivo a los 7 días de edad, tomando las acciones correctivas necesarias si no se logra el objetivo. Las metas del rendimiento se pueden encontrar en los Objetivos de Rendimiento del Pollo de Engorde Arbor Acres La Calidad del Pollo Joven y su Rendimiento Final El rendimiento final del pollo de engorde y su rentabilidad dependen de la atención que se preste a los detalles a todo lo largo del proceso de producción. Esto implica el buen manejo y la salud de las reproductoras, las prácticas cuidadosas en la planta de incubación y la entrega eficiente de los animales recién nacidos en términos de calidad y uniformidad. La calidad del pollo puede verse influenciada en todas las etapas del proceso. Planeación La calidad del pollo joven es resultado de la interacción del manejo, la salud y la nutrición de las reproductoras, además del manejo del huevo durante la incubación. Si la calidad del pollo es buena y se le proporciona la nutrición y el manejo correctos durante la crianza hasta los 7 días de edad la mortalidad deberá ser inferior al 0.7% y se podrá obtener con uniformidad el peso meta. Es importante planear la recepción de las parvadas de engorde para minimizar el efecto de las diferencias en la edad y/o el estado inmune de las parvadas de reproductoras. Lo ideal es que cada parvada de pollo de engorde proceda de una misma parvada de reproductoras, pero si es inevitable utilizar varias parvadas de origen, éstas deberán tener la edad más similar posible. La vacunación de las reproductoras debe elevar al máximo la protección que brindan los anticuerpos maternales contra las enfermedades que ponen en riesgo el rendimiento de la progenie (como la infección de la bolsa de Fabricio, la anemia infecciosa y la reovirosis). Si el pollo es de buena calidad deberá estar limpio después de nacer, parándose firmemente y caminando bien, mostrándose alerta y activo. No debe haber presencia de malformaciones y el saco vitelino debe estar completamente retraído, con el ombligo cicatrizado. Al piar, los pollos deben reflejar su bienestar. Si la calidad del pollo es inferior a lo deseable, es importante que el avicultor reporte esta situación a la incubadora de manera oportuna, precisa, sistémica, específica y mensurable. Si el manejo durante la crianza es incorrecto, esto empeorará los problemas del pollo recién nacido. La planta de incubación y el sistema de transporte deben asegurar lo siguiente: Administración de las vacunas correctas a todos los pollos, a la dosis y en la forma adecuadas. Una vez sexados y vacunados, los pollos se deben mantener en un área oscura con el ambiente correctamente controlado, para que estén calmados antes del transporte. Los camiones de entrega del pollo se deben cargar en plataformas con ambiente controlado y deben estar previamente acondicionados para llevar los animales a la granja (Cuadro 1.1). La hora esperada de entrega se deberá establecer anticipadamente para poder descargar el pollo y colocarlo en la granja correctamente, tan rápido como sea posible. Las aves deberán tener acceso al alimento y el agua lo más pronto posible después de nacer.

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